¿Cuándo morderse los labios es un signo de otras anomalías?

Joven mordiéndose el labio

Morderse los labios es con frecuencia solamente un hábito nervioso ocasional. En cambio, morderse los labios de forma crónica puede ir asociado a una afección médica subyacente. Estas son algunas de las numerosas patologías que pueden causar este hábito oral, entre ellas las afecciones dentales, las condiciones psicológicas y los trastornos del desarrollo.

Trastornos temporomandibulares

La articulación temporomandibular (ATM), que conecta la mandíbula con el cráneo, es una de las articulaciones más complejas del cuerpo ya que contiene dos cavidades articulares sinoviales separadas que deben funcionar al unísono, explica el portal especializado Top Doctors. Los trastornos de esta articulación pueden deberse a numerosos factores, como artritis o lesiones mandibulares. Las personas con trastornos de la ATM pueden experimentar muchos síntomas diferentes, como dolor en la articulación de la mandíbula o dificultad para abrir y cerrar la boca.

La evidencia clínica demuestra que morderse los labios u otros objetos también es un síntoma común de los trastornos de ATM.

Maloclusión

Maloclusión significa que los dientes superiores e inferiores no están bien alineados. Los dientes pueden estar desalineados cuando las mandíbulas superior e inferior no son del mismo tamaño. La alineación dentaria inadecuada también puede ser una consecuencia de la carencia de dientes, o la presencia de piezas adicionales o de forma anómala.

La mayoría de los problemas de alineación dentaria son menores y no precisan tratamiento, aunque en algunos casos pueden acarrear dificultades o molestias al morder o masticar. Hábitos como morderse los labios repetidamente en niños con una maloclusión existente puede impedir la corrección de una alineación inadecuada.

Otras afecciones de salud

Las afecciones dentales, como los trastornos de la ATM o la maloclusión, no son las únicas que pueden propiciar el hábito de morderse los labios. Hay muchas otras patologías que también pueden tener su origen en este hábito bucal.

A veces, las condiciones psicológicas pueden ser la causa de morderse los labios. Los comportamientos repetitivos centrados en el cuerpo (BFRB) son uno de estos trastornos compulsivos que afectan a la ATM. Las personas con BFRB pueden arrancarse el pelo repetidamente, pellizcarse, morderse los labios o hacer otras acciones repetitivas.

Las personas con autismo también pueden tener tendencia a ciertos comportamientos autolesivos, como morderse los labios.

Opciones de tratamiento

Si te mordés los labios con frecuencia o tu hijo padece este hábito, consultá al odontológo. Existen muchos tratamientos disponibles en función de la causa subyacente.

Si tu odontológo sospecha que el origen es un trastorno de ATM, puede sugerirte incidir en los músculos de la mandíbula con fisioterapia o técnicas de relajación, o restringir la dieta a alimentos blandos. Dado el caso, puede recetarte medicamentos para ayudar a aliviar el dolor y la inflamación en la articulación mandibular. El dentista puede incluso recomendarte una férula o protector nocturno, que es un aparato de plástico transparente que se coloca en la dentadura para relajar los músculos de la mandíbula. En ocasiones, se precisa la intervención de otros especialistas médicos, como fisioterapeutas o cirujanos orales, para tratar los trastornos de la ATM.

Quizás se requiera un tratamiento de ortodoncia para corregir la maloclusión y los problemas asociados. El odontológo puede aconsejar la colocación de "brackets" u otros aparatos de ortodoncia para ajustar la posición de los dientes. Si la maloclusión se debe también en parte al apiñamiento de los dientes, es posible que sea necesario extraer una o más piezas dentales para dejar espacio. De forma excepcional, puede ser necesaria una cirugía para remodelar la mandíbula.

Los odontológos no tratan las causas psicológicas y de desarrollo del hábito de morderse los labios, pero sí pueden recomendar acudir al médico de cabecera o al especialista correspondiente. Estos trastornos son tratados por especialistas en salud mental, y el tratamiento puede incluir la identificación de los desencadenantes de la conducta. Un artículo divulgado por la Agencia Nacional de Noticias Télam también señala que los niños con autismo pueden recibir tratamiento de un amplio espectro de especialistas como psicólogos clínicos, psiquiatras, neurólogos, fonoaudiólogos y terapeutas ocupacionales, entre otros.

Tené la tranquilidad de saber que morderse los labios de forma ocasional no suele ser un problema. En cambio, morderse los labios de forma crónica puede ser un hábito angustioso. Si te preocupa la frecuencia con que te mordés los labios o notás que tu hijo ha desarrollado este hábito, hablá con tu odontológo.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.

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¿Cómo el tabaco puede SER UNA AMENAZA PARA LA SALUD BUCAL?

La mayor amenaza del tabaco para la salud es su relación con el cáncer de boca. La Sociedad Americana Contra el Cáncer informa que:

  • Cerca del 90% de las personas con cáncer de boca y algunos tipos de cáncer de garganta consumen tabaco. El riesgo de desarrollar estos cánceres aumenta a medida que las personas fuman o mastican tabaco con más frecuencia o durante un período mayor.

  • Los fumadores tienen seis veces más de probabilidad de desarrollar estos cánceres que los no fumadores.

  • Alrededor del 37% de los pacientes que continúan fumando después de realizar un tratamiento para el cáncer desarrollan cánceres secundarios en la boca, garganta o laringe. Solamente el 6% de las personas que dejan de fumar desarrollan estos cánceres secundarios.

  • El tabaco sin humo se ha relacionado con cánceres de mejilla, encías y en la superficie interna de los labios. El tabaco sin humo aumenta el riesgo de contraer estos cánceres casi 50 veces.