Infección de la muela del juicio: Qué se puede hacer

Pareja sonriendo paseando

En cuanto a la salud bucal, hay pocos temas de conversación mejores que las muelas del juicio. En estas historias suele haber al menos una muela retenida, no recordar el viaje a casa por los efectos de la anestesia y los montones de helado con los que se consintió durante dos días seguidos.

Pero las muelas retenidas no son la única razón para una extracción. Una muela del juicio infectada también puede resultar en esta cirugía bucal tan común.

Muelas del juicio

Las muelas del juicio son los cuatro dientes permanentes que se encuentran en la parte de atrás de la boca: dos arriba y dos abajo. Conocidas como terceros molares, suelen salir entre los 17 y los 25 años, según los cálculos de la Mayo Clinic. Sin embargo, cuando no se abren paso entre las encías con normalidad, se vuelven un problema para los dientes de al lado. A veces crecen en ángulos extraños en dirección hacia un diente o hacia la parte posterior de la boca. Las muelas del juicio también pueden salir sólo parcialmente debido a una falta de espacio. Todos estos casos se conocen como dientes retenidos.

Pericoronitis

Naturalmente, una parte de las encías se rompe cuando la muela del juicio por fin se abre paso entre la piel, pero a veces esto sólo ocurre en parte porque el diente no tiene suficiente espacio para salir. En estos casos, pueden quedar restos de alimentos atrapados en ese colgajo de tejido, lo que puede resultar en una infección de las encías que rodean la muela del juicio. Esto se conoce como pericoronitis, de acuerdo con la Universidad del Estado de Ohio, y presenta los siguientes síntomas:

  • Encías adoloridas o inflamadas en torno a la muela del juicio.
  • Un mal olor o sabor en la boca.
  • Fiebre o escalofríos frecuentes.
  • Inflamación de los nódulos linfáticos.
  • Espasmos en los músculos de la mandíbula.

Consulte a su dentista si sufre de alguno o varios de estos síntomas.

Tratamiento

Una vez diagnosticada la pericoronitis, hay tres posibilidades principales: El diente entero brota con naturalidad, se retira el colgajo de encía o se extrae el diente en cuestión. Su dentista limpiará el área alrededor y debajo de la encía para limpiar los restos de alimentos y le mostrará cómo hacer lo mismo en casa. El profesional también determinará si extraer la muela del juicio es la mejor (o la única) opción.

Tome en cuenta que la pericoronitis se puede convertir en una afección letal, según la Asociación Dental Canadiense, pero esto depende de la gravedad de la infección.

Qué se puede hacer

Esta es la razón por la que es indispensable que mantenga limpia su boca. Si su dentista considera que la extracción de la muela del juicio es un procedimiento necesario, no hay mucho que pueda hacer al respecto. Ya sea que simplemente esté retenida o que tenga una muela del juicio infectada, mantener una buena higiene bucal está en sus manos. Los buenos cuidados bucales son un aspecto crucial para la salud general, y comienzan por cepillarse los dientes al menos dos veces al día y usar hilo dental diariamente. Use cremas dentales que protejan los dientes contra las caries, que son lo último que necesita si ya tiene un diente infectado.

Si pasa mucho tiempo fuera de casa, la crema dental, los cepillos de dientes y el hilo dental son lo suficientemente pequeños como para llevarlos con usted a donde vaya o guardarlos en el escritorio de su oficina. Además, recuerde programar revisiones regulares con su dentista.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.

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Si las muelas del juicio se golpean e incrustan en el hueso, el cirujano dental hará una incisión en la encía y extraerá el diente o dientes en etapas a fin de minimizar la cantidad de hueso que se debe extraer.

Después de la cirugía, es normal que el rostro y el cuello se inflame y quede sensible, así como también los hematomas. Las bolsas de hielo o medicamentos contra el dolor prescritas por el dentista o cirujano dental ayudarán a aliviar el dolor.