¿Los dientes son huesos?

Sonrisa blanca y brillante

Los dientes son fuertes y blancos, igual que los huesos. También almacenan calcio, igual que los huesos. Teniendo en cuenta estas similitudes, tal vez te preguntés: ¿los dientes son huesos?

¿De qué están hechos los huesos?

Los huesos están formados principalmente por un tipo de proteína que se denomina colágeno. El fosfato de calcio, un mineral, es otro componente principal de los huesos. El colágeno da a los huesos una estructura suave, mientras que el fosfato de calcio es lo que los hace duros y fuertes.

Los huesos están compuestos por tejidos vivos, por lo que a lo largo de la vida se remodelan sin cesar. El tejido óseo viejo se descompone y se elimina, y se crea tejido nuevo para sustituir al anterior. Este ciclo mantiene los huesos fuertes y saludables.

¿De qué están hechos los dientes?

El esmalte, la capa externa dura de los dientes, está hecho de minerales como fosfato de calcio. El esmalte es más duro que los huesos, siendo la sustancia más dura que está presente en el organismo. Sin embargo, a diferencia de los huesos, el esmalte no contiene tejido vivo.

 

La dentina es el tejido subyacente al esmalte. Este tejido, parecido a un hueso, constituye la mayor parte de la estructura de los dientes, y es muy susceptible a las bacterias que originan sensibilidad y caries dental. El núcleo blando del diente se llama pulpa. La pulpa es un tejido vivo que contiene tejido conectivo, nervios y vasos sanguíneos.

Diferencias funcionales

Una gran diferencia entre dientes y huesos es su proceso de curación. Cuando se quiebra un hueso, el organismo inicia el proceso de recuperación inmediatamente, como describe un estudio publicado en la revista de la Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología. En el tejido roto se forma un callo blando de colágeno, y luego se forma un callo duro a medida que se produce el nuevo tejido óseo.

En comparación, los dientes rotos no tienen la capacidad de sanarse a sí mismos. Dado que el esmalte no contiene tejido vivo alguno, no puede regenerarse. De ahí que, si el esmalte se agrieta o se astilla, se mantendrá así hasta que un odontólogo lo repare. Del mismo modo, si desarrollás una caries, el diente no puede generar nuevo esmalte para rellenar la zona cariada. Tendrás que visitar al odontólogo para tratarla.

Protegé tus dientes

Como los dientes no se pueden regenerar, es muy importante que los cuides. Por suerte, mantener una excelente rutina de higiene oral puede ayudar a mantener el esmalte en una condición óptima.

Es vital controlar las bacterias que causan las caries. Recordá cepillarte dos veces al día con el cepillo de dientes Colgate® 360°® Advanced Total 12, que elimina las bacterias de dientes, lengua, mejillas y encías. Además, usá hilo dental una vez al día. Visitá al odontólogo periódicamente para que, en caso de aparecer una caries, pueda repararla de inmediato, antes de que empeore.

¿Los dientes son huesos? La respuesta es no. Aunque los dientes y los huesos aparentemente son similares, en realidad son muy distintos. Si los huesos se rompen pueden sanarse por sí solos, pero los dientes no, por lo que es importante acudir al odontólogo en caso de tener dientes cariados, agrietados o fracturados.

 

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.

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¿Cuáles son las partes del diente?

Cada diente tiene varias partes diferentes; aquí le presentamos un resumen de cada parte:

  • Esmalte – es la parte externa y más dura del diente que posee el tejido más mineralizado del cuerpo. Pueden dañarlo las caries si no se cuidan los dientes correctamente.

  • Dentina – es la capa del diente que se encuentra debajo del esmalte. Si la caries pasa a través

  • Pulpa – es el tejido blando que se encuentra en la parte central de todos los dientes, donde están ubicados el tejido nervioso y los vasos sanguíneos. Si las caries alcanzan la pulpa, normalmente se siente dolor y puede ser necesario realizar un tratamiento de canal.