Querrás proteger la sonrisa de tu hijo, así que es importante que cuides bien su primer conjunto de dientes. Esto implicará cuidar las encías durante la dentición y mantener la boca limpia, así como evitar prácticas dañinas y asegurarse de no faltar a los chequeos dentales regulares.
Como referencia general, el primer diente de leche puede aparecer alrededor de la primera mitad del primer año, pero cada bebé tiene su propio ritmo. Si notas molestias intensas, fiebre alta o diarrea persistente, consulta con tu pediatra.
Según la Asociación Dental Americana, los primeros dientes que salen son los dos conjuntos de la mitad de la boca, llamados incisivos centrales. El conjunto inferior de incisivos centrales aparece primero y luego viene el superior. Después, salen los dientes frontales laterales y se ganan el título de incisivos laterales. Los primeros molares, que están en la parte de atrás de la boca, siguen a los incisivos laterales.
Luego aparecen los caninos, los dientes puntiagudos parecidos a los de los perros, que están entre los incisivos laterales y los molares. Los segundos molares son los últimos en aparecer, completando el conjunto.
En otras palabras: suelen asomar primero los incisivos inferiores, después los incisivos y dientes superiores frontales, y más adelante aparecen los dientes molares (muelas) y caninos hasta completar el conjunto.
Para que te ubiques rápido:
1) incisivos centrales inferiores
2) incisivos centrales superiores (dientes superiores)
3) incisivos laterales
4) primeros molares
5) caninos
6) segundos molares
Cuando le salen los dientes a tu niño, las encías pueden quedar adoloridas y hacer que el niño esté irritable. Cuando esto ocurre, frotarle las encías con tu dedo o dejar que el niño muerda algún anillo frío especial para la dentición son remedios que pueden ayudar a reducir su incomodidad. Si tu hijo es menor de 2 años, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos desaconseja el uso de productos que contengan benzocaína.
Tip extra de alivio: Ofrécele mordederas frías (no congeladas) y mantén rutinas calmadas. Si tu bebé ya come sólidos, algunos alimentos fríos y suaves pueden ayudar (siempre según su etapa y recomendaciones del pediatra).
Los dientes de leche representan un gran paso para tu pequeño, ya que le permiten empezar a masticar, sonreír y formar un lenguaje básico. Pero con un nuevo conjunto de dientes perlados, es importante asegurarse de darles los cuidados adecuados. Limpia las encías con una gasa o un paño húmedo y suave después de cada comida. Comienza a lavar los dientes de tu bebé después de que le haya salido su primer diente con un cepillo dental de cerdas suaves diseñado para niños pequeños.
Lávale con agua para no usar una pasta dental fluorada hasta que tenga un par de añitos. Cuando el niño ya aprenda a escupir, podrás lavar sus dientes con supervisión y usando una pequeña cantidad de crema dental.
Para reforzar la rutina: evita dormir al bebé con biberón con líquidos azucarados y, si usa pasta dental, siga la cantidad recomendada para su edad por su odontopediatra.
Los molares o muelas suelen causar más molestia porque son más grandes y empujan más la encía.
Entre los síntomas cuando salen las muelas a los niños pueden estar: encías inflamadas, más babita, ganas de morder, irritabilidad y cambios en el sueño. Si hay fiebre alta, decaimiento marcado o dudas, lo mejor es consultar.
Si se pregunta cuánto tarda en crecer un diente, piense en “etapas”: puede asomar una puntita y, con los días o semanas, verse más superficie. A veces los dientes salen por tandas (un poco, pausa, y luego avanzan de nuevo).
Una duda común es cuántos dientes tienen los niños: en total, los dientes de leche suelen ser 20. Con el tiempo, esos dientes se caen para dar paso a los definitivos.
Sobre a qué edad se mudan los dientes los niños, muchas familias lo notan alrededor de los 6 años (aproximadamente), empezando por los dientes frontales y siguiendo un proceso gradual durante la niñez.
A menudo aparecen durante el primer año, pero el rango puede variar mucho entre bebés. Lo importante es vigilar la higiene, molestias y controles.
Las mordederas frías (sin congelar), los masajes suaves en las encías y una rutina tranquila suelen ayudar a aliviar el malestar. Si las molestias son intensas o no mejoran, consulta al pediatra.
Es un patrón frecuente de erupción: primero incisivos centrales inferiores y luego superiores. Aun así, puede haber variaciones normales.
Suelen salir incisivos (centrales y laterales), luego molares, después caninos y al final segundos molares, hasta completar el conjunto.
Puede notarse avance en días o semanas, y a veces el diente aparece poco a poco. Cada bebé tiene su ritmo.
Suele notarse más en la parte posterior de la boca, donde erupcionan los molares. La necesidad de morder y las encías inflamadas son señales comunes.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.
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