Dependiendo de la fuente o de la causa subyacente, el mal aliento puede variar. Algunas personas se preocupan demasiado por su aliento a pesar de tener poco o nada de qué preocuparse, mientras otras personas tienen mal aliento y no lo saben. Las causas subyacentes del mal olor bucal suelen encontrarse en una higiene bucal deficiente, placa dental, restos de comida o bacterias. Debido a esto, es recomendable llevar a cabo una rutina diaria de cuidado oral que incluya el cepillado de dientes, el uso de hilo dental y el enjuague bucal, y no ignorar la importancia de una limpieza profesional. Para atacar el mal aliento de forma efectiva, el primer paso es descubrir y comprender la causa del problema, en muchos casos relacionada con la salud oral.
Determinar las causas del mal aliento puede ser difícil sin la ayuda de una profesional de la salud dental, ya que existen muchas causas posibles que lo podrían causar. Por ello, te recomendamos que programes una cita con tu dentista, quien te podrá dar un diagnóstico y, en caso necesario, remitirte a tu médico de cabecera u otro profesional de la salud.
Mantener buenos hábitos de cuidados bucales es esencial para prevenir la enfermedad periodontal y otras causas evitables del mal aliento.
Cepillarse los dientes dos veces al día y realizar una limpieza interdental diaria te ayudará a controlar la acumulación de placa, mientras que un raspador de lengua puede ayudar a controlar las bacterias causantes del mal aliento que se forman en la lengua.
Usar enjuague bucal después de cada comida puede ayudar a reducir la placa y la gingivitis, además de refrescar el aliento.
Limpiar los espacios entre los dientes todos los días usando hilo dental u otro limpiador interdental también ayuda a evitar la enfermedad periodontal.
Es bien sabido que algunos alimentos como la cebolla cruda y el ajo causan mal aliento. Cuando se ingieren y son excretados por los pulmones, estos alimentos causan halitosis. Evitar los alimentos causantes del mal aliento y mantener una buena hidratación con líquidos (como los enjuagues adecuados) también ayuda a controlar el mal aliento.
Evita ingerir ciertas comidas, opta por una dieta que evite los problemas intestinales y que ayude a eliminar las bacterias causantes del mal aliento. Además, te recomendamos reducir tu consumo de azúcar y elegir alimentos que aumenten tu flujo de saliva, como por ejemplo:
Los granos enteros, como el arroz integral
Las verduras de color verde oscuro y naranja
Una variedad de frutas y
Fuentes de proteína magra como el pescado, los frijoles, las nueces y las semillas
El hinojo también aumenta el flujo de saliva y contiene también numerosas propiedades antibacterianas. Un par de ramitas son suficientes como un remedio simple y confiable contra el mal aliento.
Aunque el mal aliento podría no ser de gravedad, si tus técnicas simples de autocuidado no corrigen el problema, es importante que consultes a tu dentista.
En algunos casos, el mal aliento podría ser causado por:
Caries
Boca seca
Infecciones bucales
Fumar y consumir tabaco
Consumo de alcohol
Reflujo gástrico
Infecciones sinusales
Infecciones del hígado y los riñones, así como diabetes
Un aliento fresco es un indicador de una boca saludable, y una boca saludable a menudo es un indicador de nuestra salud general. Los buenos hábitos de higiene bucal son indispensables para combatir y prevenir las causas subyacentes del mal aliento.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.
CUESTIONARIO SOBRE SALUD BUCAL
Realiza nuestra evaluación de salud bucal para sacar el máximo partido de tu rutina de cuidado.
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