Doctor odontólogo

¿Qué es la osteítis condensante?

Aunque es un término difícil de pronunciar, una vez detectada, la osteítis condensante es bastante fácil de diagnosticar y de tratar. En lugar de reducir el tamaño del hueso, la osteítis condensante produce un aumento en la densidad ósea, sobre todo en la base de la raíz de un diente. Esto suele ocurrir debido a una infección y una inflamación crónica de la pulpa dental, es decir, de la parte interior del diente. Es muy probable que usted no sienta ni observe ningún síntoma, pero, aún así, es importante que se asegure de que su dentista le dé seguimiento en caso de que se vuelva necesario tratar el problema.

Cómo se desarrolla la osteítis condensante

Su sentido común le podría decir que la inflamación de un nervio infectado o muerto en un diente causaría una reducción en su tamaño. Sin embargo, la osteítis condensante hace lo contrario, ya que impulsa el crecimiento óseo en la mandíbula. Así, no destruye, sino que aumenta la densidad del hueso al tiempo que reduce el espacio disponible para la médula ósea, lo cual suele afectar los molares posteriores inferiores. Según un estudio de la revista de Investigación Oral Brasileña (Brazilian Oral Research), el rango de edad a la que se presenta la osteítis condensante es bastante amplio y va de los 30 a los 70 años de edad. Por fortuna, la mayoría de las personas con este diagnóstico no sienten ningún dolor ni experimentan otros síntomas.

Diagnóstico de la osteítis condensante

La situación es un poco peculiar, pero, dado que la osteítis condensante a menudo se presenta sin síntomas, la mayoría de las veces el diagnóstico no se puede hacer sino hasta que usted acude al consultorio dental. Es ahí donde, durante su revisión dental regular, al hacerle una radiografía de rutina, se examina la pulpa de sus dientes. En la imagen, el crecimiento óseo se ve opaco debajo de la raíz, mientras que una destrucción del hueso se vería transparente e iría acompañada por dolor y molestias. La osteítis condensante es relativamente infrecuente. Según un estudio publicado en la revista Radiografía Dentomaxilofacial (Dentomaxillofacial Radiology), tan solo un 2 % de las radiografías de rutina resultan en un diagnóstico de la condición. El uso de equipo de radiografía diagnóstica le permite a su profesional de la salud dental evaluar la zona ósea sin la necesidad de realizar una biopsia. Esto hace que sea aún más importante que usted continúe acudiendo a sus exámenes dentales y radiografías de forma regular, de manera que su dentista y su higienista dental puedan identificar cualquier problema potencial.

¿Cuál es el tratamiento para la osteítis condensante?

Una vez recibido el diagnóstico de osteítis condensante por parte de su dentista, existen varias opciones de tratamiento, algunas más invasivos que otros.

  • Darle seguimiento al aumento en la densidad ósea mientras no haya síntomas presentes
  • Tratar el diente afectado, ya sea con una endodoncia, una restauración diferente o la extracción del diente.
  • Que su dentista realice un tratamiento de conducto radicular para tratar el diente infectado
  • Acudir a un endodoncista, un especialista en conducto radicular, para la realización del procedimiento
  • Trabajar de la mano con su dentista o endodoncista después del procedimiento para mantener sus dientes saludables en el futuro.

Hay algunos problemas de la salud bucal, como la osteítis condensante, contra los que no hay nada que se pueda hacer. Sin embargo, lo que sí puede hacer es cepillarse los dientes, usar hilo dental y acudir a sus revisiones dentales regulares con toma de radiografías. De esta manera, su dentista, por suerte, podrá diagnosticarle y tratar cualquier problema que usted pudiera llegar a tener.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.