Redoble la apuesta de su cuidado oral

De acuerdo con Medline Plus, la principal causa del sangrado de las encías es la acumulación de placa a lo largo del margen de la encía. Si no se elimina la placa a tiempo, esta se endurece y se convierte en sarro, un material calcificado al que se adhieren las bacterias y que continúa irritando la encía. Las encías sangrantes pueden ser una señal temprana de gingivitis. Por lo tanto, si notas sangrado de encías, intensificar tu rutina de cuidado oral es clave para reducir la acumulación de placa y el riesgo de que avance a enfermedades más serias de las encías.

Recuerda cepillarte dos veces al día con una crema dental con flúor. También usa hilo dental al menos una vez al día; a veces las encías pueden sangrar con el uso regular del hilo dental, pero esto es temporal. Y por supuesto, consultar a tu dentista de forma regular (incluso si el sangrado no se acompaña de dolor) también es esencial para mantener la boca sana.

Eche un vistazo a sus instrumentos

Si bien podría parecer que un cepillo dental con cerdas intermedias o duras limpia más los dientes y las encías por completo o con mayor profundidad, las cerdas duras suelen provocar irritación, lo que puede desencadenar el sangrado de las encías. El sitio Mouthhealthy de la Asociación Dental Americana recomienda usar un cepillo de dientes con cerdas suaves que limpie los dientes sin causar molestias ni lesiones irritantes.

Si ha dejado el hábito de usar hilo dental, comience de nuevo. Podría ver un poco de sangre en la línea de las encías, pero recuerda siempre hacerlo con suavidad, sin presionar mucho ni de forma brusca, para evitar irritaciones o daños en el tejido.

 

Mantenga una dieta saludable

Lo que come afecta su salud oral, por lo que la dieta también desempeña un papel en la prevención del sangrado de encías. Los alimentos que son ricos en vitamina C o vitamina K pueden fortalecer tus encías. Por el contrario, las dietas con alto contenido de azúcar o con un ambiente bucal ácido por su forma de placa, pueden aumentar el riesgo de encías sangrantes.

Siga una dieta nutritiva, con muchos vegetales verdes, frutas y alimentos ricos en antioxidantes. Si estás embarazada, presta aún más atención, ya que las fluctuaciones hormonales pueden afectar sus encías, incrementando el riesgo de sangrado de encías. También considera evitar alimentos muy duros o pegajosos que puedan provocar irritación o lesiones al masticar.

Tenga en cuenta sus medicamentos

Ciertos medicamentos pueden afectar las encías o bien aumentar la probabilidad de que las encías sangren. Algunos analgésicos de venta libre como el ibuprofeno o la aspirina pueden diluir la sangre, lo que incrementa el riesgo de sangrado de encías. Otros medicamentos como anticoagulantes, o tratamientos para la presión arterial alta, pueden tener efectos secundarios sobre el tejido gingival.

Si has comenzado a tomar un nuevo medicamento y notas que presentas sangrado en las encías, consulta con tu médico o dentista. Tal vez pueda ajustar la dosis o explorar una alternativa. Nunca dejes de tomar su medicación sin consultar primero a un profesional.

Consulte con su dentista

Si cambiar los hábitos del cuidado bucal, ajustar sus medicamentos y mantener una dieta saludable no ayuda a detener el sangrado de encías, lo próximo que deberías hacer es programar una cita con tu dentista. Este examinará tus dientes y encías, y determinará si tienes una condición más seria, como una enfermedad de encías avanzada. También podría tomar una radiografía de los dientes. Si tu dentista cree que se necesita realizar un tratamiento, como una limpieza profunda o una cirugía periodontal, es probable que tengas que consultar a un periodoncista, quien se especializa en tratar la enfermedad de las encías.

En algunos casos, el sangrado de encías no es nada importante, pero a veces puede justificar una intervención profesional. Con el diagnóstico y el cuidado personal adecuados, el sangrado de encía puede convertirse en algo del pasado.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.