Si observa encías sangrantes con frecuencia, registre cuándo aparece el sangrado, qué productos usa y si hay dolor o mal aliento. Esta información ayudará a su odontólogo a orientarle mejor.
De acuerdo con Medline Plus, la principal causa del sangrado de las encías es la acumulación de placa a lo largo del margen de la encía. Si no elimina la placa a tiempo, esta se endurece y se convierte en sarro, un material calcificado al que se adhiere la placa y que continúa irritando la encía, lo que hace que estas sangren y puede progresar hasta convertirse en formas más avanzadas de enfermedades de encías. La mejor manera de reducir la acumulación de placa y el riesgo de que sangren sus encías es intensificar su rutina de cuidado oral.
Recuerde cepillarse dos veces al día con una pasta dental con flúor. También use hilo dental al menos una vez al día; a veces las encías pueden dejar de sangrar con el uso regular de hilo dental. Y por supuesto que consultar a su odontólogo de forma regular (no solo cuando tenga un problema o una inquietud) también es esencial para mantener la boca sana.
Sume un enjuague bucal con flúor sin alcohol si su odontólogo lo recomienda. Cambie el cepillo cada tres meses o antes si las cerdas se abren, y no olvide limpiar la lengua para reducir la placa.
Si usted se cepilla y usa hilo dental con regularidad, y además realiza su visita al dentista cada seis meses, sus instrumentos de cuidado e higiene oral podrían ser los que estén haciendo que sus encías sangren. Si bien podría parecer que un cepillo dental con cerdas intermedias o duras limpia los dientes y las encías por completo o con mayor profundidad, las cerdas más duras solo suelen provocar irritación, lo que puede explicar el sangrado de las encías. El sitio MouthHealthy de la Asociación Dental Americana recomienda usar un cepillo de dientes con cerdas suaves que limpia los dientes y las encías por completo y sin irritarlas.
En algunos casos, podrían no ser los instrumentos los que causan el sangrado, sino la forma en la que los utiliza. Si ha dejado el hábito de usar hilo dental, comience de nuevo. Podría ver un poco de sangre en la línea de las encías, pero recuerde siempre hacerlo con suavidad, sin presionar mucho el hilo dental contra los dientes y las encías.
Considere un cepillo eléctrico con sensor de presión para evitar cepillarse con demasiada fuerza. El hilo dental encerado o los cepillos interdentales pueden resultar más cómodos si las encías están sensibles.
Lo que come y el momento en el que lo hace también desempeña un papel en la prevención de las encías inflamadas y sangrantes. Los alimentos que contienen mucha azúcar o carbohidratos simples aumentan el riesgo de tener problemas en dientes y en encías, ya que el azúcar crea un ambiente ideal para que se forme la placa. Siga una dieta que tenga un bajo contenido de azúcar y un alto contenido de los nutrientes necesarios que se encuentran en alimentos como los vegetales. No tiene que prohibir los dulces en su vida. Solo recuerde consumirlos con moderación y cepillarse los dientes después de comerlos para que el azúcar no tenga tiempo de actuar.
Incluya alimentos ricos en vitamina C y K, beba agua con frecuencia y reduzca las bebidas ácidas entre comidas. Si fuma, busque apoyo para dejarlo; el tabaco empeora las encías sangrantes.
Las encías sangrantes suelen deberse a gingivitis por placa. Otras causas incluyen cambios hormonales, embarazo, prótesis mal ajustadas, cepillado agresivo, tabaquismo y ciertos medicamentos anticoagulantes. Un diagnóstico profesional descarta periodontitis u otras condiciones.
Programe una cita si el sangrado dura más de una semana, si nota encías inflamadas y sangrantes con dolor, movilidad dental, mal aliento persistente o si observa pus. También acuda antes si está embarazada, padece diabetes o toma anticoagulantes.
Evite el cepillado vigoroso y los palillos de madera. No posponga el uso de hilo dental; hágalo con suavidad. No se automedique: consulte a su odontólogo si el sangrado aumenta.
Aplique presión suave con una gasa limpia, cepíllese delicadamente con cerdas suaves y evite enjuagues agresivos. Si persiste, consulte.
Cuando es frecuente, abundante o se acompaña de dolor, movilidad o mal aliento. Requiere evaluación profesional.
Use cerdas suaves y una pasta con flúor. Considere fórmulas para encías sensibles según recomendación del odontólogo.
Puede ser inflamación por placa o técnica inadecuada. Mantenga el hábito con movimientos suaves; suele mejorar en pocos días.
Busque clínicas universitarias, centros de salud públicos o recomendaciones de su aseguradora. No retrase la atención.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.
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