Estos métodos no curan la causa del problema, pero funcionan muy bien para mitigar la molestia de forma pasajera:
Si la molestia viene acompañada de hinchazón en el rostro o las encías, aplicar frío local es una excelente opción. Coloca una compresa fría o una bolsa de hielo envuelta en una toalla sobre la mejilla afectada durante 20 minutos y descansa otros 20.
El frío adormece los nervios de la zona y disminuye la inflamación. Es un gran remedio casero para dolor de diente que te ayudará a conciliar el sueño, aunque no solucionará el problema de fondo si existe una caries o infección.
El aceite de clavo contiene eugenol, un anestésico y antiséptico natural ampliamente utilizado en la odontología.
Cómo aplicarlo: Humedece una bolita de algodón con unas cuantas gotas de aceite de clavo y frótala suavemente sobre la muela o encía adolorida.
Nota: Aunque puede tener un sabor fuerte y un poco desagradable, ayuda a adormecer la zona rápidamente de manera temporal.
Para reducir la presión y limpiar la cavidad oral, el agua salada es un clásico indispensable. Mezcla media cucharadita de sal en una taza de agua tibia, realiza buches por 30 segundos y escupe.
El agua tibia resulta reconfortante frente a las temperaturas extremas (muy fría o muy caliente) y la sal actúa reduciendo la inflamación del tejido gingival y eliminando restos de comida atrapados.
Tomar analgésicos o antiinflamatorios (siguiendo estrictamente las indicaciones del empaque) es una forma rápida de controlar el malestar.
Advertencia importante: Nunca coloques una pastilla directamente sobre la muela o la encía. Este mito popular puede causar quemaduras químicas graves en el tejido gingival y empeorar el dolor.
Tan importante como saber qué aplicar es evitar prácticas que puedan empeorar el dolor o dañar tus encías:
No apliques calor directo: Evita las compresas calientes sobre la mejilla; el calor puede aumentar la inflamación y acelerar el desarrollo de infecciones o abscesos.
No apliques la aspirina u otros medicamentos sobre la muela: Colocar pastillas directamente en la zona afectada provoca quemaduras químicas en la mucosa bucal.
No uses objetos punzantes: Evita utilizar palillos de madera, clips o agujas para remover comida atascada; puedes lastimar la encía o fracturar el diente.
No tomes antibióticos sin receta: Los antibióticos no alivian el dolor y solo deben consumirse si un dentista determina que existe una infección bacteriana.
Lo más recomendable es combinar el uso de un analgésico de venta libre con un remedio casero para dolor de diente como las compresas frías sobre la mejilla o los enjuagues de agua tibia con sal para desinflamar.
Los remedios caseros para el dolor de diente te ayudan a tolerar la incomodidad en lo que esperas la cita con tu dentista, pero no eliminan la raíz del problema.
Debes acudir a urgencias de inmediato si el dolor se acompaña de fiebre, dificultad para tragar o respirar, o inflamación severa en el rostro o cuello, ya que podrían ser señales de un absceso o una infección avanzada.
La mayoría de los dolores de muela son provocados por caries no tratadas. Previene esto cepillándote los dientes dos veces al día, usando hilo dental a diario y visitando al dentista periódicamente para revisiones preventivas.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.
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