Anquiloglosia posterior: Complicaciones y opciones de tratamiento

Bebé durmiendo feliz

Cuando una persona tiene la "lengua atada", solemos pensar que es tímida o que no sabe qué decir. Pero cuando se trata de un bebé con la lengua atada, quiere decir algo muy distinto: que sus movimientos linguales están restringidos.

Hay diferentes tipos de lengua atada, también conocida como frenillo oculto o anquiloglosia. Estos tipos se definen por el lugar al que está unido el tejido que restringe el movimiento.  La anquiloglosia anterior es el tipo más frecuente, pero también es posible que un bebé presente anquiloglosia posterior.

¿Qué es la anquiloglosia posterior?

El tipo de lengua atada de un bebé se define por el lugar y la forma en que la lengua está unida a la parte inferior de la boca. La anquiloglosia posterior puede ser difícil de detectar y en ocasiones se diagnostica mal, según explica Breastfeeding USA. Cuando la anquiloglosia es posterior, se encuentra debajo de una membrana mucosa. No se puede ver, por lo que usted o su pediatra tendrá que tantear el interior de la boca del bebé para detectarla. La anquiloglosia anterior, en cambio, es fácil de detectar. Usualmente, la unión se encuentra entre la punta y la base de la lengua.

La anquiloglosia posterior es menos frecuente que la anterior. En un estudio publicado por la Revista Internacional de Otorrinolaringología Pediátrica, 290 de 618 pacientes tenían anquiloglosia anterior y 120 sufrían de anquiloglosia posterior.

Complicaciones de la anquiloglosia

Uno de los problemas más grandes a los que se enfrentan los bebés con anquiloglosia es la lactancia o la alimentación. Según la explicación de la Mayo Clinic,  la reducida capacidad de los bebés para mover la lengua puede impedir que la coloquen en la posición correcta al alimentarse. En lugar de succionar, es posible que el bebé mastique el pezón, lo que puede impedir que obtenga el alimento necesario. Además, el acto de masticar puede resultar doloroso para la madre.

Si no se trata, la anquiloglosia puede causar problemas en el futuro. Las restricciones de movimiento de la lengua pueden dificultar el habla. Los niños y los adultos con anquiloglosia pueden tener problemas para pronunciar la "r", la "l" y otros sonidos consonánticos. La anquiloglosia también puede aumentar el riesgo de padecer caries dental u otros problemas de higiene bucal. Cuando broten los primeros dientes del bebé, ayúdele a mantenerse saludable empezando pronto con buenos hábitos de salud bucal, como cepillarle los dientes con un cepillo de dientes de cerdas muy suaves para una limpieza delicada, pero eficaz.

Tratamiento de la anquiloglosia posterior

El tratamiento para la anquiloglosia posterior puede ir desde un "esperar a ver" hasta una corrección quirúrgica inmediata. Puede ser que la lengua atada se suelte y se relaje con el tiempo. Sin embargo, algunos médicos prefieren evitar cualquier posible trastorno alimenticio o del habla tratando el problema antes de que el bebé vaya a casa por primera vez.

Uno de los tratamientos quirúrgicos más comunes es un procedimiento llamado frenotomía. Un estudio publicado en la Revista Internacional de Otorrinolaringología Pediátrica descubrió que el 85 % de los pacientes que se sometieron al procedimiento presentó una mejora inmediata en su capacidad para lactar. Durante una frenotomía, el médico corta el frenillo, que es la banda de tejido que conecta la lengua con la parte inferior de la boca. Las frenotomías suelen ser procedimientos rápidos y fáciles.

Si su bebé tiene problemas para lactar o su hijo está teniendo problemas para hablar, es hora de programar una visita con su pediatra para confirmar o descartar una anquiloglosia posterior. Debido a que la afección puede ser difícil de detectar, con la opinión del profesional de la salud puede encontrar una solución.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.

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He aquí algunas maneras para cuidar los dientes y encías de tu bebé:

  • Antes de que le nazcan los dientes, limpia las encías de tu bebé y luego los dientes frotando un trapo limpio y húmedo a lo largo de las encías superiores e inferiores.

  • Cuando le nazcan los dientes, comience a cepillárselos al menos dos o tres veces al día con un cepillo dental de cedras suaves y con agua.