Definición

Existen muchos tipos diferentes de llagas bucales que pueden desarrollarse alrededor o en la boca. Algunas son dolorosas, algunas son feas y algunas pueden ser señal de algo más serios. Si tu llaga bucal no desaparece en un margen de 10 días, debes consultar con tu dentista. Si sospechas que tienes una infección, consulta a tu dentista lo más pronto posible para eliminar complicaciones.

Señales y Síntomas

Éstos son algunos de los trastornos de los tejidos blandos más comunes y recomendaciones de la Asociación Dental Americana sobre lo que puedes hacer al respecto:

Ardor Bucal
El síndrome de ardor bucal es una sensación de quemazón dolorosa que aparece en la boca, lengua, paladar, encías, interior de las mejillas y áreas de la garganta. Puede persistir por meses o años.

Candidiasis
También conocida como “afta,” es una infección micótica que aparece en la boca o la garganta debido a un crecimiento excesivo de la levadura. Los síntomas incluyen manchas blancas dentro de la boca o sobre la lengua, dolor de garganta, dificultad para tragar, y grietas (pequeñas heridas) en las comisuras de la boca (Quelosis).

Aftas
Las aftas son pequeñas lesiones con un centro blanco o amarillo y un borde enrojecido. Se desarrollan en la boca y sobre la lengua, en las áreas internas de las mejillas, labios, línea de las encías y área de la garganta. No son contagiosas. Las aftas pueden aparecer de a una o en grupo.

El herpes labial
El hesper labial, también llamado “ampollas febriles, aparecen como racimos de ampollas elevadas enrojecidas fuera de la boca — típicamente alrededor de los labios — aunque también pueden desarrollarse debajo de la nariz o debajo del mentón. Son altamente contagiosas y pueden abrirse, lo que permite que el fluído de las ampollas se vacíe y así esparcir la infección. Típicamente hacen costra hasta que sanan.

Leucoplasia
La leucoplasia es un área blanca o gris que se desarrolla sobre la lengua, el interior de la mejilla o sobre la planta de la boca. La leucoplasia por lo general no es dolorosa o contagiosa.

Sialoadenitis
Ésta es una infección bacterial que aparece cuando hay una interrupción en el flujo de saliva de las glándulas salivales hasta la boca. La glándula se endurece y puede ser dolorosa con inflamación del área. Si la infección se propaga, puedes tener fiebre, escalofríos y malestar.

Absceso dental
Un absceso dental aparece cuando hay una infección bacterial en el nervio del diente. Los síntomas de un absceso dental incluyen dolor severo de diente, sensibilidad a bebidas o comidas calientes o frías, fiebre y ganglios linfáticos inflamados.

Causas

Las llagas bucales pueden ser causadas por infecciones bacteriale, virales o micóticas, un alambre de ortodoncia suelto, una dentadura postiza que no encaja bien, o el borde afilado de un diente roto o empaste.

Ardor Bucal
La causa no está claramente comprendida. Algunas causas comunes pueden ser: deficiencias nutricionales, sequeda bucal, candidiasis bucal, diabetes, cambios hormonales, ciertos medicamentos, y ansiedad o depresión.

Candidiasis 
Es causada por un hongo y normalmente se desarrolla cuando el sistema inmune se ha debilitado. Algunos medicamentos, tales como esteroides o terapias del cáncer, pueden incrementar el riesgo de desarrollar esta infección. Los antibióticos también aumentan el riesgo de desarrollar infección porque pueden alterar el balance normal de bacterias en la boca.

Aftas
En algunos casos, se desconoce la causa exacta de las aftas, pero un traumatismo o lesión bucal o de los tejidos blandos de la boca pueden ser los causantes. Otras causas posibles son sensibilidades a alimentos, comidas picantes, saladas o ácidas, deficiencia de vitamina B, cambios hormonales y estrés.

Herpes Labial
Los herpes labiales son causados por el virus herpes simplex (HSV)-1 y son altamente contagiosos. La infección inicial con el virus puede estar acompañada de síntomas de resfriago o gripe y puede causar lesiones bucales dolorosas. No hay cura para el virus del herpes. La reaparición puede ocurrir cuando la persona tiene fiebre, menstruación, fatiga, estrés o por exposición al sol.

Leucoplasia
Éstas pueden ser resultado de irritaciones que ocurren debido a empastes, coronas o dentaduras postizas que no ajustan bien. Otras causas incluyen el uso de tabaco, VIH/SIDA y el virus Epstein-Barr. En ocasiones, la leucoplasia está relacionada al cáncer bucal, por eso es importante que veas a tu dentista, si notas que alguno de estos parches se está desarrollando. Tu dentista puede recomendar una biopsia si el parche parece sospechoso.

Sialoadenitis
Sialadenitis es una infección bacterial de una glándula salival y puede ser aguda, crónica o recurrente. Pus puede drenar de la glándula salival hacia la boca. Estas infecciones occuren más frecuentemente en la glándula parótida.

Absceso Bucal
Un absceso bucal ocurre cuando las bacterias invaden la pulpa del diente, el nervio y los vasos sanguíneos del diente. Las bacterias penetran la pulpa y se propagan a la raíz. La infección bacterial causa dolor, mal aliento e inflamación. El espacio estrecho, en el cual se presenta la inflamación empuja pus hacia una bolsa (absceso) en la punta de la raíz.

Diagnóstico

Tu dentista examinará cuidadosamente el interior de tu boca, lengua y glándulas. Aunque muchas de estas llagas e infecciones pueden ser inofensivas, algunas no lo son, por eso es importante hablar con tu dentista acerca de los problemas que estés teniendo y sintiendo en tu boca.

Prevención

Chequeos regulares aumentan la posibilidad de que llagas e infecciones sospechosas en tu boca sean encontradas de manera temprana. Entre visitas, aprende a conocer las señales, y qué hacer, si encuentras algo sospechoso.

Tratamiento

Boca ardiente (estomatodinia) Medicamentos pare el ardor bucal pueden ser prescritos para aliviar las causas subyacentes del síndrome de boca ardiente. Puedes tomar ciertas medidas para reducir tus síntomas al evitar bebidas alcohólicas, uso de tabaco, comidas y bebidas ácidas y picantes, y el estrés.

Candidiasis es tratada con un medicamento antifúngico recetado. Se ve más comúnmente en pacientes con VIH/SIDA, después de terapia del cáncer, transplante de órganos, diabetes y personas que usan dentaduras postizas.

Aftas/úlceras Estas, por lo general, se curan sin tratamiento una o dos semanas después de que estallen. Sin embargo, si son dolorosas; anestésicos tópicos de venta libre y los enjuagues bucales antimicrobianos pueden proporcionar un alivio temporal.

Herpes labial Las ampollas de herpes labial usualmente sanan solas en una semana más o menos. Anestésicos tópicos de venta libre pueden proporcionar alivio para el dolor. Tu dentista puede prescribir medicamentos antivirales para reducir el tiempo de sanado para estas llagas.

Tratamiento de Leucoplasia comienza con identificar la fuente de la irritación. Una vez eliminado el irritante, lo que puede significar suavizar la superficie áspera de un diente, reparar un aparato dental o dejar el uso de tabaco, los parches pueden desaparecer.

Sialoadenitis La hidratación es el primer paso en el tratamiento. Luego, se suministran antibióticos para destruir las bacterias. Si la infección no mejora, se podría necesitar una cirugía para abrir y drenar la glándula salival.

Absceso dental Un tratamiento de conducto puede eliminar la infección y salvar el diente. Si no se puede salvar el diente, un dentista extraerá el diente y drenará el absceso para eliminar la infección. Se recetará un antibiótico para detener la infección bacterial.

Afecciones Relacionadas

Aunque la mayoría de llagas e infecciones pueden ser tratadas y/o manejadas efectivamente, algunas son más serias y en raros casos podrían ser señal de cáncer bucal. Mantente pendiente de parches blancos o rojizos dentro de tu boca, al igual que un abultamiento o endurecimiento de la piel o revestimiento bucal. Otros síntomas incluyen dolor de lengua, dientes sueltos, dolor de la mandíbula, dificultad al masticar o tragar, o incluso sólo un dolor de garganta. El cáncer bucal puede aparecer en cualquier parte de la boca, incluyendo las encías, labios, lengua, paladar, planta de la boca y dentro de los revestimientos de las mejillas y la garganta.