Introducción

Los sellantes, también conocidos como dentales, consisten en un material plástico que se coloca sobre la superficie de masticación (oclusal) de un diente posterior, muela o premolar permanente para ayudar a protegerlos de las bacterias y ácidos que contribuyen a las caries dentales. La resina plástica de los sellantes es colocada por un higienista dental en las depresiones y surcos de las superficies de masticación de los dientes posteriores y se utiliza una luz para curar el esmalte que actúa como una barrera, protegiendo la superficie esmaltada del diente de placa y ácidos.

Un completo cepillado y uso del hilo dental ayudan a remover partículas de comida y placa de las partes lisas de los dientes, pero los cepillos de dientes no alcanzan a llegar hasta el fondo de las depresiones y surcos para extraer toda la comida y placa. La placa se acumula en estas áreas, y el ácido de las bacterias en la placa ataca el esmalte, causando el desarrollo de caries. Aunque el fluoruro ayuda a prevenir las caries y a proteger todas las superficies de los dientes, los sellantes dentales añaden protección extra en las áreas surcadas y profundas. Los sellantes pueden ayudar a proteger estas áreas vulnerables al "sellar" la placa y restos de comida de las superfices oclusales de los dientes.

Comprensión

Colocar sellantes dentales igeneralmente es indoloro y no requuere de taladrado o medicamentos anestesiantes.

Primero, el higienista dental pulirá la superficie del diente para remover placa y restos de comida del foso y superfices escarpadas del diente seleccionado para la colocación del sellante.

Luego, el higienista aislará y secará el diente para que la saliva lo cubra el foso y las superficies escarpadas. De ahí el higienista grabará la superficie del diente, enjuagará el material de grabado y secará el diente.

El higienista aplicará el material del sellante dental en la superficie del diente usando un cepillo; se usará una luz de autocurado por más o menos 30 segundos para adherir el sellante a la superficie del diente.

Finalmente, el higienista dental y el dentista evaluarán el sellante dental y revisarán su oclusión. Una vez que el sellante dental se haya endurecido se convierte en un barniz plástico duro, y puedes masticar con el diente de nuevo.

Planeación

La mayoría de ocasiones, el sellante dental es aplicado tan pronto como el diente brota de las encías, normalmente entre los seis y doce años de edad. Se pueden usar sellantes en niños mayores e incluso en adultos cuyos dientes tienen surcos y fosas profundos. Tu dentista puede ayudarte a decideir cuándo es el momento adecuado para someterse al tratamiento.

Mietras los sellantes permanezcan intactos, la superficie del diente estará protegida de las caries. Los sellantes aguantan bien bajo la fuerza del masticado normal y generalmente duran varios años antes de que se necesite un reemplazo de sellantes.

Durante tus visitas dentales regulares tu dentista revisará la condición de los sellantes y los reaplicará cuando estime que es necesario.

Los dientes están sellados, ¿qué será lo próximo?

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