Compendio

Si un diente se ha roto o dañado debido a las caries, tu dentista tratará de arreglarlo con un empaste, corona u otro tratamiento dental. Pero cuando el daño es mucho para que el diente pueda repararse, habrá necesidad de extraerlo o removerlo de su alveolo en el hueso.

Más allá de los daños y las caries, éstas son algunas otras razones comunes para extraer un diente:

Algunas personas tienen dientes adicionales que bloquean los demás dientes impidiendo que salgan.

A veces los dientes de leche no se caen a tiempo para permitir que los dientes permanentes salgan.

Las personas con frenillos pueden necesitas que se les extraigan dientes para crear espacio y que los dientes se mueven hacia su lugar.

Personas que reciben radiación en la cabeza y el cuello pueden necesitas que se les extraigan los dientes en el campo de radiación.

Personas que reciben medicina para el cáncer pueden desarrollar infecciones dentales ya que estas medicinas debilitan el sistema inmune. Hay que extraer los dientes infectados.

Las muelas del juicio, también llamadas terceros molares, son extraídas con frecuencia ya sea antes o después de que brotan en la boca. Comúnmente salen a finales de la adolescencia o principios de los 20s. Es necesario extraerlas si desarrollan caries, se infectan, o si no hay suficiente espacio en la boca.

Comprensión

Hay dos tipos de extracciones:

Extracción simple

Este procedimiento se realiza en un diente que puede verse en la boca. Los dentistas generales realizan este tipo de extracciones. Para una extracción simple el dentista afloja el diente con un instrumento llamado elevador. Luego el dentista usa fórceps para remover el diente.

Extracción quirúrgica

Éste es un procedimiento más complejo, que se usa si el diente se ha roto o partido en la línea de la encía o no brotó en la boca. Los cirujanos bucales maxilofaciales generalmente realizan este procedimiento, aunque los dentistas generales también pueden realizarlo. El doctor hace una pequeña incisión (corte) en tu encía para remover quirúrgicamente el diente roto o muela del juicio impactada. Puede ser necesario remover algo de hueso alrededor del diente o cortar el diente por la mitad para poder extraerlo.

La mayoría de extracciones simples pueden hacerse con sólo una inyección (un anestésico local); puedes o no necesitar drogas para ayudar a relajarte. Para una extracción quirúrgica, se te administrará un anestésico local, y quizás anestesia a través de la vena (intravenosa). Algunas personas — tales como pacientes con condiciones médicas específicas o de comportamiento y niños pequeños — pueden llegar a necesitar anestesia general. Si recibes sedación conciente, se te pueden administrar esteroides, al igual que otras medicinas en tu línea intravenosa de sedación. Los esteroides ayudan a reducir el dolor y la hinchazón después del procedimiento.

Durante una extracción dental, puedes esperar sentir presión pero no dolor. Si sientes dolor o algún pinchazo, dile a tu dentista.

Planeación

Hacerse sacar un diente es un procedimento quirúrgico. Puedes esperar molestias menores incluso después de extracciones simples. Investigaciones han mostrado que tomar medicamentos que contengan ibuprofeno, tales Advil, Motrin y otros, pueden ayudar en gran parte a disminuir el dolor después de la extracción. Toma la dosis que tu doctor recomiende, de 3 a 4 veces al día. Toma las primeras pastillas antes de que la anestesia local desaparezca, y continúa tomándolas por 3 ó 4 días según recomiende tu dentista.

Las extracciones quirúrgicas generalmente causan más dolor después del procedimiento que las extracciones simples. El nivel de molestaia y su duración dependerán de qué tan difícil haya sido la extracción. Tu dentista puede prescribirte analgésicos por unos cuantos días. La mayoría del dolor desaparece en un par de días.

Estos son algunos consejos para ayudar minimizar tu incomodidad y para una pronta recuperación:

Puedes aplicar paquetes de hielo en tu cara para reducir la hinchazón. Alternando 20 minutos con hielo y 20 minutos sin hielo. Si tu mandíbula está adolorida y rígida luego de que la hinchazón baje, prueba aplicar compresas tibias.

Come alimentos blandos y fríos por varios días.

Un enjuague delicado con agua tibia con sal, empezando 24 horas después de la cirugía, puede ayudar a mantener la zona limpia. Usa media cucharadita de sal en un vaso de agua. La mayoría de hinchazón y sangrado termina de uno a dos días después de la cirugía. El sanado completo tarda por lo menos dos semanas.

No debes fumar, usar un pitillo o escupir después de la cirugía. Estás acciones pueden expulsar el coágulo de sangre de la cavidad donde se encontraba el diente.

Si necesitas puntadas, tu doctor puede utilizar el tipo que se disuelven solas. Esto normalmente toma de una a dos semanas. Enjuagarse con agua tibia ayudará a que las puntadas se disuelvan. Algunas puntadas necesitan ser removidas por el dentista o cirujano.

Llama a tu dentista o cirujano bucal si:

La hinchazón empeora, en vez de mejorar.

Presentas fiebre, escalofríos o enrojecimiento.

Tienes dificultad al tragar.

Presentas sangrado abundante en la zona.

El área continúa rezumando o sangrando después de las primeras 24 horas.

Tu lengua, mentón o labio se siente adormecido después de 3 a 4 horas luego del procedimiento.

El lugar de la extracción se vuelve muy doloroso -- Esto puede ser señal de que haz desarrollado un alveolo seco.